
¿Huecos?, así es como se quedó nuestra cabeza. La televisión se hizo cargo de nuestra liberación de cerebro. Ya no nos hace falta dice, ella piensa por nosotros, nos dice de que hablar, que ver, como pasar nuestro tiempo, hasta tiene programas de salud.Nos enseña a cocinar, incluso a educar a nuestros hijos.
Y si andas mal de pasta, ya sabes, por una gran cifra de billetes y la pérdida de tu dignidad, podrás contar un par de mentiras en algún plato.
Apáguela, que no cuesta. Es más, no gastará.
ResponderEliminarPor cierto...
¿Me ayuda con esta pregunta?
http://brotes-brotes-brotes.blogspot.com/2010/03/gritelo.html
Es que me lo ha puesto a hueco.
(dios mío, máteme por ese ¿chiste?)
Saludicos.